Ruptura mediática

Un pacto, una desaparición y una pensión: los nuevos datos del divorcio Arantxa-Santacana

Josep Santacana y Arantxa Sánchez Vicario
Josep Santacana y Arantxa Sánchez Vicario en un fotomontaje de LOOK

Josep Santacana ha movido ficha. Al menos de manera pública. La noticia del divorcio y los posteriores detalles que de él trascendieron no dejaban al catalán en muy buen lugar. Los roles en la historia parecían estar definidos. Él era el marido dominador, el que logró hacerse con las riendas de la vida de Arantxa hasta que un día decidió romper. Ella, la víctima, la mujer engañada. Esta imagen no favorecía en absoluto a Santacana y, aunque en un principio él decidió no pronunciarse al respecto, ahora sí lo ha hecho a través de su entorno, que arroja luz a esos detalles oscuros que figuran en la demanda.

josep santacana
Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana en un fotomontaje de LOOK

De momento, han sido sus padres, entrevistados por este digital, y posteriormente el periodista Carlos Berbell, a través de su diario el Confilegal, los que han defendido los intereses de Santacana dando la versión que él mismo daría si un pacto de silencio y no agresión establecido con Arantxa le impidiera hacerlo. “Arantxa ha tirado de sus amigos periodistas”, se justificaba el citado periodista al ofrecer la versión de Josep en el plató de En boca de todos (Telemadrid).

Berbell niega que haya hablado con el propio Santacana, pero sí lo ha hecho con una persona muy cercana a él que ha querido hacer públicos detalles desconocidos hasta la fecha. El empresario está muy cansado de todo lo que se está publicando en España y su hastío ha dado pie a que empiecen a filtrarse detalles como que él planteó la separación en diciembre, un mes antes de presentar la demanda de divorcio en la Corte de Miami, y que su mujer, al conocer la noticia, desapareció unos días con los niños dejando muy preocupado a Josep. Al parecer, la noticia de la ruptura no fue bien encajada por la tenista que como venganza se marchó con los menores sin rendir cuenta de su nuevo destino.

Josep Santacana y Arantxa Sánchez Vicario
Josep Santacana y Arantxa Sánchez Vicario en una imagen de archivo/ Gtres

Este comportamiento de Arantxa precipitó la decisión de Josep de interponer la demanda porque, según Berbell, “estaba desesperado”. Hasta ese día llevaban casi dos años haciendo vidas por separado pero no se había hablado de un divorcio oficial. Preferían que la noticia de su ruptura como pareja no trascendiera y por eso decidieron limitarse a vivir por separado.

Visa verde para Josep

La cuestión que más ha enfadado a Santacana es la relativa a su cuestionada labor como empresario. El catalán asegura, a través de su entorno, que es agente inmobiliario y que le va bien y que por eso la administración estadounidense le concedió hace cinco años la Green Card, la tarjeta de residencia que ofrece los Estados Unidos para poder vivir y trabajar en el país. “Se marcharon a Miami con el visado de él. Él está pagando, de hecho, los dos apartamentos en los que viven. Ella se fue allí como esposa de Santacana”, afirma Berbell.

Esta afirmación, la de la buena salud financiera de la que goza Santacana, contrasta con la de la última petición del catalán frente a la Corte de Miami. En su demanda de divorcio solicita una pensión que iría unida a la que por ley le corresponde al solicitar la custodia de los dos hijos menores. En la demanda presentada el pasado 3 de enero solicitaba la custodia de los niños en su totalidad y adjuntaba un documento en el que indicaba qué cantidad debía pasarle en tal caso la madre de los niños.

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