TRAS UNA SEMANA INGRESADA EN EL HOSPITAL

María Teresa Campos, por fin en su hogar: ¿quién la cuidará?

María Teresa Campos y sus hijas Terelu y Carmen en una imagen de archivo /Gtres
María Teresa Campos y sus hijas Terelu y Carmen en una imagen de archivo /Gtres

Poco más de 20 kilómetros separan el Hospital Jiménez Díaz de Madrid de Molino de la Hoz, la zona de Las Rozas donde reside María Teresa Campos. En solo 20 minutos la presentadora recorría en coche la distancia que separaba ambos destinos y tras su esperado encuentro con la prensa comenzaba, ahora sí, su recuperación en un ambiente de paz y armonía, ese que le recomiendan ahora los médicos tras sufrir una isquemia cerebral y del que se desconoce quién se ocupará personalmente. ¿Sus hijas? ¿El servicio?

 

A su salida del hospital, Campos se ha montado en el Maseratti conducido por su chófer y hombre de confianza, Gustavo, y en el que también iba su empleada doméstica María, para poner rumbo a su residencia. Detrás, en otro vehículo de la empresa Cabify (aplicación que conecta usuarios con vehículos premium), le seguían sus dos hijas, Carmen y Terelu, que quieren acompañarla en su vuelta a casa.

La periodista María Teresa Campos saliendo del hospital "Fundación Jiménez Díaz " de Madrid tras recibir su alta hospitalaria junto a sus hijas la presentadora Terelu Campos y Carmen Borrego /Gtres
La periodista María Teresa Campos saliendo del hospital “Fundación Jiménez Díaz ” de Madrid tras recibir su alta hospitalaria junto a sus hijas la presentadora Terelu Campos y Carmen Borrego /Gtres

Precisamente las dos personas que acompañaban a la presentadora en el vehículo que la llevaba a su hogar han tenido especial mención en su discurso ante los medios de comunicación. Gustavo y María han sido los que han logrado emocionar a una María Teresa con el ‘speech’ bien aprendido en su salida del hospital. “Cuando me sentí mal hubo unas personas, entre ellas María, que reaccionaron de manera muy rápida. Fueron también mi amiga Rocío y Gustavo. Yo hice una campaña sobre el ictus y Gustavo se dio cuenta de que yo tenía una de las cosas que yo decía en esa campaña y eso es lo que ha hecho que hoy esté aquí como si no me hubiera pasado nada, pero sí me ha pasado”, ha declarado Teresa entre lágrimas.

Gustavo y María se convierten así -junto a sus dos hijas- en las personas que probablemente continuarán velando por la salud de la presentadora. María es para ella mucho más que una empleada y se postula como la persona que cuide en el día a día a su ‘jefa’ mientras Carmen y Terelu atienden sus compromisos profesionales (a no ser que cualquiera de sus hijas decida trasladar su residencia a Molino de la Hoz para estar más al tanto de su evolución).

Un punto de inflexión

Todos ellos, la aún convaleciente María Teresa y sus más allegados, Gustavo, María, Carmen y Terelu, han llegado al filo de las dos y media de la tarde a su casa de Las Rozas, ese escenario en el que comenzó esta pesadilla con final feliz. El pasado martes 16 de mayo María Teresa Campos se sentía indispuesta mientras tomaba una ducha y rápidamente avisaba a su asistenta María y a su chófer, Gustavo, quien actuó sin demora trasladando a su jefa a la clínica donde habitualmente tratan su salud, La Luz de Madrid. Una vez allí y tras hacer un chequeo previo, sus médicos de confianza advirtieron de que se trataba de algo grave que merecía ser tratado en otro hospital. La presentadora estaba sufriendo un ictus y era necesario su traslado a la Fundación Jiménez Díaz donde una unidad especializada atiende a este tipo de pacientes.

María Teresa Campos junto a Gustavo, su hombre de confianza /Gtres
María Teresa Campos junto a Gustavo, su hombre de confianza /Gtres

Su ingreso en este hospital hizo entonces saltar todas las alarmas. Muchos se temieron lo peor y los partes de los que poco a poco iban informando las dos hijas de la periodista no advertían de una rápida mejora. La actuación llevada a cabo por Gustavo y el hecho de que María Teresa decidiera acudir al hospital a la mínima molestia fueron claves en una recuperación que empezó a ser tal al tercer día de su ingreso.

El papel de ‘Bigote’ Arrocet

Ha sido una semana especialmente dura para las Campos marcada sobre todo por la sorprendente decisión de la paciente de no querer comunicarle a Edmundo Arrocet, su pareja, su delicado estado de salud. Que el cómico se mantuviese ignorante ante lo ocurrido fue algo que incluso cuestionó el propio hijo del chileno, Maximiliano, que quiso visitar a la periodista para comprobar su mejoría y de paso discutir sobre esta decisión. Aquella visita, sin embargo, provocó un leve contratiempo en la salud de María Teresa: en la tarde del domingo sufría una subida de tensión que obligaba a los facultativos a restringirle las visitas.

Maximiliano y Terelu Campos en las inmediaciones del hospital /Gtres
Maximiliano y Terelu Campos en las inmediaciones del hospital /Gtres

En cualquier caso, su familia y grandes amigos, como Meli Camacho, han arropado día y noche a María Teresa. Algo que ella ha sabido valorar del mismo modo que ha tenido muy en cuenta la repercusión mediática de su ingreso hospitalario. “Es consciente de todo lo que se ha montado y tiene una visión muy positiva al respecto. Esto le ha levantado mucho el autoestima y se ha dado cuenta del papel tan importante que todavía tiene en la televisión española”, aseguraba a LOOK hace unos días su gran amiga Meli Camacho.

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