Les preocupa el tema psicológico

Elia explica la difícil adaptación de su padre, Julián Muñoz: “Se ducha con chanclas en casa”

Julián Muñoz
Julián Muñoz, junto a sus hijas Elia y Eloisa durante un permiso penitenciario. / GTRES

Salió de la cárcel directo al Centro de Inserción Social de Málaga, pero poco le duró esta última estancia, pues el pasado 6 de febrero un juez acordaba que Julián Muñoz cumpliera el resto de condena en su casa por su crítico estado de salud.

Dos meses más tarde, LOOK ha querido comprobar cómo ha sido la adaptación y la vuelta a la normalidad del que fuera pareja de Isabel Pantoja. Elia Muñoz Zaldívar, hija de Julián, ha contado a este medio la situación que está atravesando su padre, que vive con su otra hija, Eloísa, en Marbella.

“A mi padre le cuesta desvincularse de todo lo que ha pasado. Se preocupa mucho por el tema judicial, el penitenciario… Supongo que es normal que le cueste adaptarse a la sociedad”, comenta Elia. “Salir a la calle y las citas con mucha gente es lo que más le cuesta, pero sale todos los días porque tiene que andar para recuperar el tono muscular como le ha recomendado el endocrino”, añade.

Julián Muñoz y Elia Muñoz
Julián Muñoz y su hija Elia, durante un permiso penitenciario. / GTRES

“Yo creo que siempre tiene miedo del rechazo de la gente. Date cuenta que él sigue viviendo en Marbella, que es donde ha ocurrido todo, y hay gente que te quiere mucho y gente que no. Lo que pasa es que nosotras vivimos en una zona muy tranquila y la gente que nos rodea le ha recibido bien, no ha tenido problemas con nadie”, reconoce la joven. Por eso, el expolítico también busca espacios de ocio, aunque con cautela: “En la zona hay bares y puede bajarse a tomarse algo y nadie le dice nada. Pero igual meterse en un centro comercial no”.

Julián Muñoz
Julián Muñoz, durante un permiso penitenciario. / GTRES

“Él tiene todo el apoyo de su familia y de sus amigos, por esa parte sí que se ha adaptado bien porque era lo que quería, disfrutar de su gente”. Sin embargo, sorprende cómo esa adaptación no ha sido completa, ya que sigue guardando costumbres de su etapa en prisión. “En la cárcel, por ejemplo, tienen un horario muy estricto, muy marcado, y aquí le cuesta. Igual son las ocho de la tarde y dice que se va a dormir, porque es a la hora a la que le metían en la celda. Nosotros le decimos ‘papá, pareces un abuelo con estas horas’. De hecho, alguna vez me lo he encontrado en la ducha con las chanclas puestas porque en la cárcel se duchaban con chanclas”, cuenta Elia a LOOK con humor.

En cuanto a cuestiones médicas, Elia comenta que Julián “está mejorando físicamente, aunque de forma lenta. Sigue a rajatabla todos los tratamientos y va todas las semanas al médico para las revisiones, pero todavía tiene alguna prueba importante que hacerse del ámbito vascular, que es lo que más le preocupa, y el tema del endocrino, porque no consigue coger peso y eso no le beneficia nada a sus enfermedades”.

Julián Muñoz
Julián Muñoz, durante el juicio por el caso ‘Goldfinger’. / GTRES

La hija de Muñoz achaca esta pérdida de kilos al estrés. “Por eso lo que más nos preocupa ahora mismo es el tema psicológico, porque está siendo complicada la adaptación”, confiesa. Quizás sea por eso por lo que prefieren no comentar con su padre las cosas que ha pasado dentro de prisión.

Su enfermedad

Elia ha explicado a LOOK cuál es el verdadero estado de salud de Julián Muñoz: “Tiene una enfermedad vascular, cardiaca, diabetes… Pero lo más importante es la vascular, que fue por lo que le dieron principalmente el tercer grado, porque el estrés carcelario no le hacía nada bien. Es algo que no tiene cura, pero puede paliar todos los daños que supone. Además, es una enfermedad que puede matar, porque es una obstrucción venosa, aunque de momento está bien con los ‘stent’, las pastillas y los consejos médicos”.

Por todo esto, su vida ahora está en las consultas. “Continuamente tiene que ir al médico, tiene muchas citas. No está recuperado y entonces se cansa mucho, pero poco a poco”, aclara Elia Muñoz.

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