MUEVE FICHA

El contraataque de Ivonne a Pepe Navarro

Ivonne Reyes
La presentadora Ivonne Reyes en una imagen de archivo / GTRES

Ivonne Reyes cree que ahora es su turno y pasa al contraataque. El Tribunal Supremo le dio un no por respuesta a Pepe Navarro cuando, el pasado miércoles 22, inadmitió el recurso de revisión que su hija Andrea presentó cuatro meses atrás. Él se resiste a asumir que es el padre del hijo de Ivonne Reyes, pero el alto tribunal explica, en un auto demoledor de 10 páginas, que así no se hacen las cosas.

El presentador ha liderado desde enero, junto Eva Zaldivar, su ex pareja y madre de Andrea, una batería de declaraciones públicas en las que ambos cuestionan que Navarro sea el padre del hijo de la venezolana. La Audiencia Provincial de Madrid así lo determinó en sentencia firme. Fue en febrero de 2012, después de escuchar su declaración, la de varios testigos y la de la propia Ivonne, quien encabezaba la demanda de filiación extramatrimonial.

Él se negó a someterse a las pruebas de ADN, por ‘dignidad y coherencia’, según explicó entonces su defensa. Cinco años después, es su hija Andrea quien pide que se realicen esas pruebas de nuevo. ¿Y por qué, si su padre se negó hasta en cuatro ocasiones someterse al test para averiguar si, como dice Ivonne, era el padre de su hijo? ¿Puede que resulte ahora más digno o quizá más coherente? No, nada de eso. Contrataron a un detective privado y criminólogo para que siguiera al hijo de Ivonne y le sustrajera algún objeto del que obtener ADN.

Pepe Navarro
El presentador junto a su mujer Lorena Aznar / Gtres

No debían recordar que el chico sí se sometió a las pruebas cuando tenía 10 años. El Sherlock Holmes le sustrajo, no se sabe cómo, un tenedor que se supone utilizó el menor en un restaurante. El chaval iba con un grupo de amigos, él lo siguió, lo vigiló, localizó el lugar donde iba y ¡zas! le quitó el cubierto. A continuación, lo llevaron a analizar a un laboratorio privado y revelaron públicamente que los resultados eran contrarios a la sentencia judicial que declara a Pepe padre biológico del hijo de Ivonne Reyes. Navarro seguía con su guerra, pero es su hija Andrea quien encabeza ahora la batalla.

Entiendo las inquietudes de la joven y no seré yo quien diga que no tiene derecho a saber quién es su hermano o quién no lo es. Todo lo contrario: es su derecho e inalienable y, en mi opinión, desde que ese bebé vino al mundo. Los padres toman decisiones sobre los hijos, sobre todo cuando son niños y deben protegerlos hasta, mínimo, la mayoría de edad. Pepe Navarro tomó la suya y fue la de no someterse a las pruebas de paternidad.

Pepe Navarro
Pepe Navarro en imagen de archivo / Gtres

En 2010, el juicio estaba en marcha y el juez quiso asegurarse de obtener la muestra antes de que se iniciara, por eso se solicitó de manera anticipada y, tras la primera negativa, le siguieron otras tres. Más fácil no se lo podían poner, pero cualquier intento fue inútil. Me temo que no fue Pedro Sánchez el primero en recalcar que ’no es no’. Cuatro oportunidades para responder ante un juzgado que velaba, entre otras cosas, por el derecho de un menor, tan inalienable como el que ahora invoca su hija Andrea. Navarro nunca recurrió la sentencia que, en segunda instancia, declaró que el hijo e Ivonne es también suyo. Sí, han leído bien: nunca la recurrió, pero lo que no consigo entender si fue por dignidad o por coherencia, esta vez.

Ivonne prepara ahora su contrataque, tras dos meses de espera a la decisión del Supremo. Ahora es el momento, justo cuando el Supremo ya ha hablado. Irá contra el detective por violentar a un menor y contra la letrada firmante del recurso que interpuso Andrea, por presunto fraude procesal. Su defensa entiende que se ha cometido un gravísimo error: ‘Se trata de un menor y lo que han hecho es incomprensible. Nos hemos personado en la causa y vamos a dar todos los pasos necesarios ahora que el Supremo ha resuelto’.

Las últimas líneas del auto de inadmisión califican las intenciones del recurso de Andrea con estas palabras: ‘La presente demanda, como resulta de sus peticiones, no pretende otra cosa que replantear una controversia ya resuelta con fuerza de cosa juzgada, invocando una legitimación extraña y la existencia de un documento de fecha posterior y generado ex profeso para cambiar el sentido del fallo de la sentencia firme. Para concluir que, ‘sin entrar en si el interés de la aquí demandante puede satisfacerse por otra vía, ni tampoco en la forma por la que se han obtenido muestras biológicas de un menor, lo cierto es que, ya de entrada, la demanda no cumple los estrictos requisitos del juicio revisorio’

Pura munición: cómo se ha obtenido la muestra biológica del menor y si existían otras vías para averiguar lo que Andrea pretende. Dos argumentos de Ivonne para su contraataque, que Navarro le ha servido, al parecer, en bandeja.

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