Una psicóloga nos da las claves sobre su situación actual

María José Campanario y el drama de su vida: así ha afectado su mala suerte a su estabilidad emocional

María José Campanario en una imagen de archivo /Gtres
María José Campanario en una imagen de archivo /Gtres

María José Campanario probablemente nunca hubiera imaginado el punto en el que se encuentra ahora su vida. La mujer de Jesulín de Ubrique está viviendo uno de los momentos más complicados desde que empezara a padecer los síntomas de una fibromialgia que ha terminado llevándola al hospital. Su estado anímico es muy débil y las propias fuentes del centro donde está ingresada informan sobre la tristeza que en estos instantes inunda sus días. Quién le iba a decir a la esposa del torero que, cuando realmente había cogido las riendas de su vida y cuando, por fin, había logrado el sueño de ser odontóloga, su salud iba a truncarle sus sueños.

Maria José Campanario a la salida de uno de sus ingresos hospitalarios /Gtres
Maria José Campanario a la salida de uno de sus ingresos hospitalarios /Gtres

Hace siete años la castellonense decidió matricularse en la Universidad Europea para estudiar odontología, quimera que se alejaba por la ‘Operación Karlos’. La Universidad no le permitió continuar sus estudios por su implicación en este caso y tras un breve paso por un centro privado de Barcelona, acabó matriculándose en Oporto para poder graduarse. Decisión que dio mucho que hablar, pues la distancia que separaba a Campanario de su esposo y sus hijos era de 700 kilómetros, lo que implicaba estar fuera de su hogar 15 días al mes. María José Campanario parecía tenerlo todo en su contra, pero plantó cara a todos sus obstáculos y lo consiguió. Eso sí, esta circunstancia también fue difícil para ella, pues Jesulín nunca aprobó que su mujer estuviera ausente durante tantos días en su hogar.

Ya graduada en Odontología, comenzó a pasar consulta dos días a la semana el pasado septiembre en una clínica dental de Sevilla, a una hora y media de su domicilio en Arcos de la Frontera (Cádiz). Por fin su sueño se había cumplido.

El ‘caso Karlos’, su lucha por ser odóntologa y una larga lista de supuestas crisis matrimoniales que le han convertido en protagonista de las revistas día sí y día también conforman un cúmulo de situaciones adversas que María José ha capeado con esfuerzo, pero con mayor o menor fortuna.

María José Campanario durante su estancia en la universidad Europea /Gtres
María José Campanario durante su estancia en la universidad Europea /Gtres

Pero, ¿en qué medida le han afectado psicológicamente a la mujer de Jesulín todos los problemas que ha tenido a lo largo de su vida?, ¿cómo le han reprecutido en su día a día los procesos judiciales en los que se ha visto involucrada? Para responder a estas y otras muchas cuestiones LOOK se ha puesto en contacto con María Inmaculada Gortázar Ibáñez- de la Cardiniere, psicóloga y directora del Instituto de Terapias Psicológicas. “Generalmente las enfermedades crónicas suelen afrontarse como si algo se rompiera dentro de la vida. En su caso, no es tanto la enfermedad sino todo lo que le acompaña. Lo que vemos en ella desde fuera es un reflejo de lo que tiene que tener dentro”. La experta considera que el estrés y la angustia potencian el dolor que ella sufre en estos momentos. “Lo que vive ahora es la acumulación de situaciones que ha ido viviendo y que la han colapsado. Ese colapso, como es lógico, sale a través del cuerpo también”, explica Inmaculada.

María José Campanario, Remedios Torres y Jesulín a la salida del juicio de la 'Operación Karlos' /Gtres
María José Campanario, Remedios Torres y Jesulín a la salida del juicio de la ‘Operación Karlos’ /Gtres

No es lo único que ha podido afectar a su rutina diaria. La ‘Operación Karlos’ marcó un antes y un después en la vida de la odontóloga. María José fue condenada en el 2011 por un delito de estafa en grado de tentativa y por falsedad documental, algo que provocó que Campanario se derrumbara durante el juicio. “Me siento estafada, humillada, juzgada y condenada”, dijo por entonces. La condenaron a dos años de cárcel, pero no ingresó al no tener antecedentes. La psicóloga asegura que este proceso judicial provocó diferentes miedos en ella. “Verse sometida a un juicio siempre conlleva una carga de culpa y vergüenza ante lo que los demás pensarán de ella, además de miedo a las consecuencias futuras de cara a la imagen que las personas tendrán de ella”, dice la psicóloga. Fue precisamente durante esa época cuando la esposa del torero tenía a multitud de fotógrafos y periodistas esperando en las puertas de su hogar, algo que probablemente no haya ayudado a que su vida sea más relajada. Así lo explica la experta: “El hecho de estar rodeado de medios empieza dando sensación de poder y éxito. Cuando esto sucede durante mucho tiempo, comienza a producir irritabilidad ya que se va perdiendo la intimidad al verse expuestos y juzgados sin poder tener espacio personal”.

Para Gortázar Ibáñez- de la Cardiniere es importante valorar la forma en la que María José ha tratado de sobreponerse a cada uno de sus problemas y las cualidades que ha demostrado en algunas de sus maniobras para alcanzar sus sueños. “Su decisión de irse a estudiar fuera demuestra que es una mujer independiente. Salir de su casa es un síntoma de autonomía y a la vez de necesidad de encontrarse a ella misma y lograr sus retos, lo que confirma sufrimiento también por tener que elegir entre su casa y lograr algo que puede ayudarle a superarse”.

Pese a todo, la psicóloga asegura que este perfil de personas no suele rendirse con facilidad ante las adversidades. María José ha demostrado valentía y fortaleza a la hora de superar los obstáculos que la vida le ha ido poniendo a cada paso que iba dando. Feliz con su marido y sus hijos y con un trabajo que es el que siempre soñó, solo la salud es capaz de truncar el que podría llegar a convertirse en el mejor momento de su vida.

 

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