Un avance revolucionario

Boicot 2.0 al hiyab sporty

hiyab Nike
Hiyab Pro / Nike

La noticia se hizo viral hace unos días. Nike lanzaba su propio hiyab ‘sporty’ con el objetivo de normalizar el velo en el deporte y su integración por parte de las atletas musulmanas. Hasta ahora, el uso de esta prenda islámica ha sido una barrera para muchas deportistas, que veían cómo se les privaba de competir, dado que su religión les prohibía quitárselo de la cabeza. Tal y como sucede en estos casos, la polémica está servida.

Por un lado, algunas atletas involucradas ya se han pronunciado en diferentes medios de comunicación sobre el lanzamiento del hiyab pro de Nike: “Incluirnos en el deporte es un gran paso. No se trata solo de ofrecer un producto a las mujeres árabes y musulmanas, sino de dar una oportunidad a aquellas que aplazan la idea de llevar el velo para competir”. Sin embargo, hay quien ha aprovechado las redes sociales para mostrar su disconformidad con el lanzamiento al considerar que normaliza la opresión de la mujer, e incluso han anunciado un boicot a la firma americana.


Por el contrario, hay quien ha aplaudido en Twitter el gesto de Nike: “Todas las mujeres merecen el derecho a elegir lo que quieren usar y las que usan hiyab lo han tenido muy difícil. Este es un paso necesario para su inclusión definitiva en el deporte”.

Las grandes marcas sporty van de la mano de los diseñadores más punteros como Alberta Ferretti y Max Mara, que hicieron desfilar en Milán a la maniquí Halima Aden con pañuelo en la cabeza, rompiendo moldes clásicos en la moda. Algunas deportistas se suben al carro del elogio, confesado que era un “avance necesario y que no podía ser ignorado. Las mujeres musulmanas tenemos voz en los medios de comunicación”. “Hemos venido para quedarnos, unirnos a la fiesta e incluir en el mercado el deporte con hiyab”, reconoce la levantadora de pesas Amna Al Haddad.

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