Tomamos el pulso

El sector del lujo blinda sus intereses ante la independencia de Cataluña

Martes de huelga en las calles de Barcelona / Gtres
Martes de huelga en las calles de Barcelona / Gtres

Cataluña vivió este domingo una jornada de máxima tensión. La celebración del referéndum convocado de forma unilateral por el Govern de la Generalitat, suspendido por el Tribunal Constitucional, ha dejado un reguero de 893 heridos marcando un antes y un después en un escenario plagado de interrogantes. El portavoz del Govern, Jordi Turull, ha señalado que se han contabilizado 2.262.424 votos, sobre un censo de 5,343.358 personas (el 42%), con una abstención que alcanzaría el 58% del total y sería mayoritaria.

Con estas cifras y la ‘victoria’ del sí, el president Carles Puigdemont ha anunciado que iniciará los trámites para proclamar la independencia. La primera reacción del pueblo catalán, en protesta por la actuación policial durante el referéndum, ha sido la convocatoria el pasado martes de una huelga general, que ha provocado que la inmensa mayoría de establecimientos hayan echado el cierre.

Como era de esperar, tras la celebración de la huelga, ya han surgido los primeros movimientos empresariales. La biotecnológica Oyzon ha anunciado el traslado de su sede desde Cornellà de Llobregat (Barcelona) hasta Madrid. Una de las 7.956 empresas que han desplazado su cuna social de esta autonomía a otras comunidades entre enero de 2008 y agosto de este año, según datos del Registro Mercantil recopilados por la consultora Axesor. Un tiempo en el que también ha crecido el número de peticiones de informes que analicen qué pasaría en caso de independencia por parte de inversionistas extranjeros, quienes se muestran precavidos ante la situación, según recogía recientemente El País.

El sector del lujo blinda sus intereses ante la independencia de Cataluña

¿Qué pasará con el sector del lujo y la moda?

Las firmas comienzan a reaccionar. Todo son interrogantes sobre cómo afectaría este nuevo escenario al sector de la moda, el lujo y las tendencias establecido actualmente en territorio catalán. En este sentido, uno de los primeros en alzar la voz fue Pronovias, la prestigiosa firma nupcial catalana. Alberto Palatchi, director de la marca, abordó la cuestión independentista en abril del año pasado a través de un comunicado en el que advertía que la situación de Pronovias será “dificilmente viable” fuera de la Unión Europea.

En esta misma línea, aunque sin comunicado oficial, Balenciaga se ‘pronunció’ durante su desfile en la Semana de la Moda de París a través de la iconografía de sus prendas. El director creativo de la marca española, Demna Gvasalia, aprovechó la ocasión para apelar a la unión de Europa de la forma más provocativa, con la exhibición de dos banderas que acapararon todo el protagonismo: la de España y Reino Unido.

Sin embargo, excepto casos muy puntales, la industria guarda silencio ante la posible independencia de Cataluña, mientras moda y lujo conviven en el Paseo de Gràcia de Barcelona, una de las millas de oro nacionales. Louis Vuitton, Cartier, Prada, Dolce & Gabbana, Chanel, Tiffany’s & Co, Valentino y Longchamp son solo algunas de las firmas deluxe que podemos encontrar en esta avenida comercial y turística que conecta con la Plaza de Cataluña, al este, y con la Calle Mayor de Gracia, al oeste. Numerosas firmas de lujo que podrían ver peligrar la rentabilidad de sus establecimientos ante la posible formación de un nuevo Estado independiente.

huelga catauña

En LOOK llevamos días tomando el pulso al sector, intentando averiguar los posibles movimientos de las grandes firmas con respecto a la situación actual y un futuro plagado de incertidumbre. Como hiciera Tous, que ha rechazado públicamente hablar del asunto, la agencia de comunicación que lleva Tiffanys & CO en España mantiene que, por política de empresa no pueden hacer declaraciones al respecto y el DIRCOM de Cartier, Juan Carlos Martínez, se aleja del conflicto lamentando no poder comentar nada al respecto.

Otras de las firmas con presencia en Paseo de Gràcia, como Longchamp, Louis Vuitton o Dolce & Gabbana, remiten a la sede internacional para este tipo de cuestiones, quedando la posibilidad de hablar con algún responsable reducida a imposible y perdida entre trámites, mails y pasillos de oficina.

El escenario plantea muchos interrogantes y, de momento, la industria del lujo y la moda cierra filas y coge distancia frente a la cuestión política. Solo las empresas que se han visto azotadas por las redes sociales y se han colocado en el punto de mira del boicot se han pronunciado a través de comunicados oficiales, como el caso de la deportiva Munich o Codurníu, quienes se han desvinculado abiertamente del ‘procés’.

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