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4 placeres gastronómicos en Málaga

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Sabor a Málaga / El Pimpi

“Malaguita, al de los boquerones y la de los vinos superiores“, reza un dicho popular de una de las ciudades más importantes de Andalucía. En efecto, el alimento estrella en Málaga son los boquerones, de hecho, así se conoce a sus habitantes, y su cultura enológica es una de las punteras en España. Pero sería injusto resumir su culinaria en este exquisito manjar, pues se trata de una cocina muy rica en variedad, sabores y texturas. Bien es cierto que, en los fogones de los cientos de sus bares y restaurantes, el pescado tiene una presencia determinante, sobre todo si hablamos de frituras.

Pisar Málaga y no enamorarse es imposible. Su gente, sus costumbres, calles, la comida y el clima hacen de ella un mini paraíso dentro de nuestras fronteras. Que sea considerada como la Costa del Sol no es casualidad. Estamos ante una ciudad que ha llegado a tener más de 3.000 horas solares anuales y en la que llueve con una frecuencia casi testimonial. Las agradables temperaturas incitan a lanzarse a sus calles para regalar a los sentidos experiencias, entre otras, gastronómicas. Entre espetos de sardinas, pipirrana, gazpachos, vinos blancos y el mar Mediterráneo, te proponemos cuatro lugares de culto malagueño, a los que deberías ir a tapear sí o sí.

Bodega El Pimpi

Si hay un lugar emblemático en la capital costasoleña, ese es El Pimpi, que hereda su nombre de la figura de un antiguo personaje popular que ayudaba a los barcos y tripulaciones en el puerto de la ciudad. Ubicado en un antiguo caserón del siglo XVIII y situado entre algunos de las plazas y monumentos más populares, esta bodega sabe a Málaga y respira Andalucía por sus paredes. Las patitas de pulpo con ajo y perejil, los huevos rotos con asadillo de pimientos (y chanquetes ‘pez plata’) o las croquetas de puchero de la abuela, son algunos de los exquisitos platos que se pueden degustar. Todo ello dentro de una carta que abarca un amplio abanico de gustos y que, por supuesto, se debe/puede acompañar con un vino con Denominación de Origen malagueña. El precio medio está en unos 20 € por persona.

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La Cosmopolita Malagueña

Este gastrobar es una de esas tabernas con aires renovados que tanto triunfan, además de un sitio de moda en la capital. El cocinero, Dani Carnero, ha mamado del arte culinario de maestros como Berasategui o Adrià, hecho que se refleja en su elaboradísima cocina casera, con tapas que entremezclan lo clásico y lo actual. El tartar de gambas, el salmonete asado, o los espárragos a la carbonara con rillettes de costilla y huevas de salmón, son platos absolutamente recomendables. El precio medio está entre los 25 y los 50 € por persona.

Pepa y Pepe

Como en toda ciudad andaluza, la cultura de tapas tiene una importancia muy relevante. Málaga apuesta, por razones obvias, por el pescaito frito y en adobo. Harinarlo bien y pasarlo por la freidora es un arte que no es tan fácil como parece. Es verdad que entre la oferta gastronómica de cualquiera de sus bares se puede encontrar, pero si se buscan precios imbatibles (sin renunciar a la calidad) la taberna Pepa y Pepe es una opción ideal. Es uno de los bares más populares entre los malagueños, tanto es así que tienen dos locales separados por pocos metros de distancia. Pescado, lagrimitas de pollo o berenjenas fritas con miel, sugerencias que merece la pena pedir. El precio medio es de 10-15 € por persona.

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Camperos

Para terminar, no se puede ir uno de Málaga sin probar uno de los platos más icónicos (y low cost) de la ciudad, los camperos. Para el que no los conozca, se trata de un tipo de bocadillo hecho con bollo redondo de pan blanco y tierno -de tamaño considerable-, y que habitualmente se rellena de jamón york, queso, pollo, lechuga, tomate y mucha mayonesa. Si bien es cierto que se puede acompañar con lo que cada uno quiera. Después se pasa por la plancha para darle crujiente a la textura. Estamos ante una opción muy económica, fácil, pero que ha marcado a cocineros de la talla de Dani García, el cual lo ha reinventado para ofrecerlo en su propio restaurante. Los mejores camperos se venden en hamburgueserías de calles recónditas, a destacar: ‘Eladio’, ‘Mafalda’, ‘Maruchi’ o ‘Los Tilos’. Tienen un precio que va de los 2 a los 5 euros.

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