HABLAMOS CON UN EXPERTO

Las pruebas que demuestran que el encuentro entre Sofía y Letizia no fue tan amable como nos hicieron ver

Las pruebas que demuestran que el encuentro entre Sofía y Letizia no fue tan amable como nos hicieron ver
La Familia Real a las puertas de la catedral / Gtres
  • LOOK

LOOK se ha puesto en contacto con un especialista en comunicación no verbal para analizar el comportamiento de doña Letizia y doña Sofía en su regreso al escenario del rifirrafe.

Este año no ha habido polémica en Mallorca. Como era de esperar, la Familia Real casi al completo -a falta de don Juan Carlos– ha reaparecido con la mejor de sus sonrisas para asistir a la Misa de Resurrección que se ha celebrado en la catedral de Palma. Don Felipe, doña Letizia, la princesa de Asturias, la infanta Sofía y la reina doña Sofía han posado para los medios tal como marca el protocolo, evitando en todo momento cualquier tipo de sobresalto que pudiera generar alguna escena similar a la que tuvo lugar el pasado año y que supuso todo un varapalo para la Institución.

Al margen de la idílica imagen que se ha visto a la entrada y a la salida del templo, ¿qué hay detrás de los gestos y las actitudes de cada uno de los miembros del clan Borbón en un día tan señalado?, ¿qué nos dice su lenguaje no verbal?.

LOOK se ha puesto con José Luis Martín Ovejero, experto en comunicación no verbal, para analizar los detalles que escapan a simple vista e interpretar los mensajes que se dicen sin palabras.

Una entrada fría

El experto destaca que «resulta llamativo que, tras lo ocurrido el año pasado, no hayan querido dar, a la entrada del templo, una imagen de mayor cercanía entre las dos reinas». Aunque toda la Familia Real ha llegado en el mismo vehículo conducido por don Felipe, a la entrada de la iglesia, la Reina ha centrado su atención en sus hijas y no se para a hablar con su suegra, que además ha quedado un tanto rezagada del grupo.  «Letizia siempre se muestra muy atenta a cada movimiento de sus hijas, y aquí mantiene su patrón de conducta habitual», mantiene Martín Ovejero.

Es don Felipe quien en esta primera fase del reencuentro presta más atención a su madre. «El Rey Felipe VI se para a hablar con doña Sofía, la mira y la sonríe, una gran diferencia respecto a la reina Letizia». Sin embargo, parece que la actitud cambia en el momento en el que la familia posa ante los medios y los Reyes piden a la infanta Sofía que se coloque junto doña Sofía.  «Ambos padres le indican que se cambie de sitio en la foto y se ponga junto a su abuela. El detalle es importante dado que la primera reacción de la niña es ponerse entre sus padres, pero éstos quieren que la madre de Felipe VI quede más incluida en el grupo familiar», sostiene el especialista.

No ha habido saludo como tal entre la madre y la consorte de Felipe VI, lo que podría achacarse a que toda la familia ha llegado en el mismo vehículo. No obstante, «aunque solo sea de cara a la opinión pública, no se ha tratado de dar una imagen de cercanía clara entre ambas reinas.»

No existe tampoco en esta primera fase conversación directa entre doña Letizia y doña Sofía, sino más bien como consecuencia de un diálogo anterior con el Rey .  «Vemos como el Rey le dice algo a su madre, doña Letizia presta mucha atención a lo que él dice, y se vuelve hacia doña Sofía asintiendo, confirmando las palabras de su marido. Todo ello se produce en los bancos de la catedral. La reina Letizia parece hablar con la reina Sofía, más que a iniciativa propia, siguiendo la conversación previa del Rey con su madre», afirma Martín Ovejero.

Cambio de actitud a la salida

Aunque durante todo el acto no ha habido ningún comportamiento fuera de lugar, sí resulta llamativo que a la salida de la ceremonia se aprecia un cambio entre doña Sofía y doña Letizia.

«Al fin vemos más cercanía entre las reinas: conversan brevemente entre ellas, y lo más importante, sin que el Rey lo provoque. Hay miradas directas que no se suelen producir entre quienes la relación no es buena, e incluso, la reina Sofía apoya su mano derecha en el hombro izquierdo de la reina Letizia -un gesto que no se suele hacer si se sabe que va a molestar-«, resalta Martín Ovejero.

La distancia que mantienen entre sí a lo largo del acto doña Letizia y doña Sofía también es importante. «Según salen ambas hablan cordialmente y se aprecia una sonrisa bastante abierta de la reina Sofía, llegando incluso a acercar su cabeza al cuerpo de la reina Letizia. Esta actitud cumple con una de las máximas de la comunicación no verbal: nos acercamos a lo que nos gusta y nos alejamos de lo que nos disgusta y muestra una relación afable entre ambas».

Sin embargo, pese a todo esto, la relación entre la consorte y la madre de Felipe VI es correcta, pero no supera ciertas barreras. «La reina Sofía no se encuentra totalmente integrada con el grupo formado por la reina Letizia y sus hijas, si bien no debemos pensar que la relación sea mala con ellas, ni mucho menos, la calificaría más de algo alejada pero cordial».

Las pruebas que demuestran que el encuentro entre Sofía y Letizia no fue tan amable como nos hicieron ver
El gesto de doña Sofía con Letizia / Gtres.

Al margen de esto, hay que destacar que don Felipe es el eje centralde la situación, la Reina no ha cambiado su actitud en lo que respecta a la atención a sus hijas y las niñas han pasado a un segundo plano respecto al pasado año, además de que doña Sofía ha evitado solicitar una fotografía que pueda convertirse en germen de cualquier tipo de polémica.

 

Lo último en Casa Real

Últimas noticias