UN 'NO' PARA MEGHAN

El día que el príncipe Carlos se enfrentó a Meghan Markle

El día que el príncipe Carlos se enfrentó a Meghan Markle
El enfrentamiento entre Carlos y Meghan / Gtres

La duquesa de Sussex está acostumbrada a conseguir todo lo que se propone.

Lo que Meghan quiere, Meghan lo consigue, o al menos, eso es lo que ocurre en la mayoría de las ocasiones. Sin embargo, ya han trascendido dos veces en las que la duquesa de Sussex ha obtenido un ‘no’ por respuesta y ha tenido que conformarse.

Hace apenas unos días, varios tabloides publicaron el desafortunado mote con el que la esposa del príncipe Harry era conocida entre quienes estaban a su servicio. ‘Me-gain’, o lo que es lo mismo, ‘yo gano’, es el sobrenombre que el personal de Kensington ha puesto a la exactriz haciendo referencia a su complicado carácter y a su capacidad de conseguir todo aquello que se le antoja. Algo que no ha sentado muy bien al príncipe Harry, pero que ha echado más leña al fuego en torno a los motivos sobre la marcha de hasta cuatro miembros del personal de su equipo.

Al margen de esto, lo cierto es que no siempre la exactriz consigue lo que quiere. Si ya trascendió que no pudo ‘coronarse’ con la tiara de esmeraldas que ella quería por una negativa de la reina Isabel, ahora acabamos de saber que el príncipe Carlos también dijo ‘no’ a su nuera.

Meghan Markle medias blancas
El príncipe Carlos con Camilla y Meghan  / Gtres

Aunque entre Carlos y Meghan existe una fantástica relación, el príncipe de Gales se vio obligado a sugerir a la duquesa de Sussex que prescindiera del uso de tiara durante su viaje a Fiji. Tal como ha confirmado el Daily Mail, Meghan quería llevar una diadema de la colección real en algún momento de la gira, aunque no se sabe cuál de las piezas era la elegida.

Meghan Markle
Meghan Markle / Gtres

Sin embargo, el heredero al Trono le sugirió que no era apropiado ya que en determinadas zonas de la Commonwealth podría interpretarse como una reminiscencia de épocas pasadas que ya debían haber sido superadas. En un primer momento, la esposa de Harry no lo comprendió, ya que consideraba que su nuevo papel de princesa implicaba el uso de este tipo de joyas, de manera que Carlos optó por decirle que en determinados países en los que el salario medio no supera las 400 libras, llevar una tiara sería considerado un signo de ostentación innecesario.

Una de cal, otra de arena

Pese al consejo de su suegro, Meghan se saltó el protocolo y aunque no llevó tiara, en Fiji lució unos pendientes de más de 500.0oo euros que han sido considerados toda una muestra de ostentación. Un conjunto en diamantes blancos y amarillos, de estilo lámpara de la firma china Butani que fueron un préstamo a la Duquesa, lo que va contra las normas de la Casa Real. Según marca el protocolo de los Windsor, ningún miembro de la familia debe aceptar joyas prestadas de diseñadores para eventos nocturnos y es fundamental respetar durante los viajes al país anfitrión luciendo algún complemento o diseño de creadores locales.

Con estos pendientes, Meghan hizo un guiño a un país que nada tenía que ver con sus anfitriones, demostró una ostentación innesaria y fuera de lugar y se saltó una de las normas básicas del ceremonial de la Casa Real. Quizás habría sido mejor dejar que llevara una tiara. |[LEER MÁS: El nuevo rostro de Carmen Borrego y la crítica más dura a ‘Sálvame’ ]

 

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