SU AMOR MÁS DESCONOCIDO

Adiós a Oliver Hoare, la secreta y escandalosa obsesión de Diana de Gales

Diana de Gales / Gtres
Diana de Gales / Gtres

El amor menos llamativo de Diana ha fallecido tras una intensa lucha contra el cáncer.

James Hewitt, Hasnat Khan, Dodi Al Fayed... son muchos los hombres a los que a lo largo de los años se ha atribuido un romance con Diana de Gales pero hasta ahora pocos habían hablado de quien durante la década de los noventa se convirtió en una de las ‘obsesiones’ de la Princesa, Oliver Hoare. Más de quince años mayor que ella, galerista de profesión y amigo de Carlos de Inglaterra, Hoare vuelve a la actualidad dos décadas después de la muerte de Diana, y lo hace por un motivo funesto. El marchante ha fallecido tras una larga batalla contra el cáncer y se lleva consigo los secretos de su presunto romance con la nuera de la Reina.

Un romance que comenzó en 1992, en ‘annus horribilis’ para la Corona, justo después de la muerte del padre de la Princesa, el conde Spencer. Aunque la historia entre ellos no pasó, en principio, de lo anecdótico para Hoare, que entonces estaba casado, Diana llegó a confesar a una de sus amigas que soñaba con fugarse junto a él a Italia. Sin embargo, el galerista campaba a sus anchas por Kensington, hasta el punto que un día uno de los guardaespaldas de Diana lo encontró medio desnudo detrás de una planta.

Oliver Hoare en una imagen de archivo / Gtres
Oliver Hoare en una imagen de archivo / Gtres

Pese a que la historia nunca fue vox populi, los rumores empezaron a sonar con fuerza y la esposa del galerista no vio con buenos ojos que su marido mantuviera un affaire con la ex del príncipe Carlos. Mujer de armas tomar, Diane de Waldner, le amenazó con el divorcio y al marchante no le quedó más remedio que ‘cortarse la coleta’.

Sin embargo, Diana no se tomó bien la ruptura y emprendió una estrategia de acoso y derribo mediante llamadas anónimas contra el que había sido su amante. La madre de los príncipes Guillermo y Enrique llevó a tal punto su insistencia que Hoare llegó a llamar a Scotland Yard y la investigación no fue a más. Ello no fue obstáculo para que la prensa acabara enterándose de la historia,  y el escándalo copó titulares durante varios meses, para disgusto de la Reina.

El tema no duró mucho y aunque hoy vuelve a las portadas por su romance con Lady Di, lo cierto es Hoare será recordado en los círculos más selectos de la sociedad británica por su exquisito gusto y su espléndida cartera de clientes.

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