HA MUERTO A LOS 83 AÑOS

A cuerpo de rey pero sin título ni corona: Así vivió Henrik de Dinamarca

Henrik de Dinamarca / Gtres
Henrik de Dinamarca / Gtres

Lo tenía todo, menos lo que siempre ansió. Henrik de Dinamarca ha disfrutado a lo largo más de tres cuartas partes de su vida de una existencia a cuerpo de rey, un título al que sin embargo nunca pudo aspirar.

Henrik de Dinamarca en una imagen de archivo / Gtres
Henrik de Dinamarca en una imagen de archivo / Gtres

A lo largo de su vida, el que fuera conde de Montpezat ha demostrado tener un carácter peculiar, entre rebelde y caprichoso, fruto de una situación a la que ha sido incapaz de hacer frente de manera sensata. Pese a ser un privilegiado no solo por pertenecer a la Realeza, Henrik tuvo la suerte de casarse por amor y contar con el apoyo a lo largo de sus 83 años de vida, de su familia y sus seres más queridos. Sin embargo, nunca fue suficiente para él. El francés solo quería una cosa, lo único que su abnegada y dedicada esposa nunca podría darle. Repasamos las claves de la vida del consorte danés, el eterno príncipe que vivió como un rey sin corona.

Una boda por amor, un matrimonio marcado por la Corona

El matrimonio de Henrik y Margarita  nada tiene que ver con el de la mayoría de sus coetáneos. Ellos se casaron por amor y no por deber. La pareja se conoció en una cena de la embajada de Francia en Londres cuando la ahora monarca estudiaba en la ciudad del Támesis y en francés ejercía como tercer secretario en el departamento de Asuntos de Oriente en la cancillería francesa. Pese a que desde el primer momento se sintieron atraídos el uno por el otro, mantuvieron una relación discreta hasta que se casaron en 1967.

A cuerpo de rey pero sin título ni corona: Así vivió Henrik de Dinamarca
Henrik y Margarita de Dinamarca en una imagen de archivo / Gtres

Pese a que en un primer momento fueron felices, los problemas entre la pareja comenzaron cuando Margarita sucedió a su padre en el trono, en el año 1972 y Hernik fue consciente de que nunca se convertiría en rey. En Dinamarca los hombres eran los únicos que podían acceder al trono, hasta el punto de que su tío llegó a ser designado para reinar sobre ella. Un cambio en la Constitución permitió que Margarita, legítima heredera, pudiese reinar.

La encarnizada lucha de Henrik

El acceso de Margarita al trono dejó a Henrik en un segundo plano que nunca llegó a aceptar. Al igual que Felipe de Edimburgo, han sido constantes las quejas del francés sobre su título de príncipe consorte. El conde de Montpezat no alcanza a comprender cómo es posible que las mujeres que se casan con reyes sean reinas y quienes contraen matrimonio con reinas sean príncipes consortes.

Henrik de Dinamarca en una imagen de archivo / Gtres
Henrik de Dinamarca en una imagen de archivo / Gtres

El francés ha mantenido una lucha constante a lo largo de los años para reivindicar su posición en el país. Una lucha que en alguna ocasión ha debilitado su relación con Margarita, quien se ha desvivido por satisfacer hasta los más insignificantes caprichos de su marido.

“Ella se burla de mí, mi mujer ha decidido que quiere ser reina y eso me alegra. Pero como persona debe saber que si un hombre y una mujer están casados, son iguales”, dijo el consorte hace dos años, cuando decidió, en un arrebato, que no quería ser enterrado junto a Margarita.

Henrik y Margarita de Dinamarca en una imagen de archivo / Gtres
Henrik y Margarita de Dinamarca en una imagen de archivo / Gtres

Una vida de escándalos

Al igual que ocurre en el caso de Felipe de Edimburgo, hablar de Henrik de Dinamarca es hablar del escándalo. Un escándalo que nace de la propia insatisfacción y de la frustración. La desmesurada ambición del consorte danés le impedía disfrutar de su privilegiada existencia.

Henrik de Dinamarca en una imagen de archivo / Gtres
Henrik de Dinamarca en una imagen de archivo / Gtres

Han sido muchas las polémicas que ha protagonizado, todas ellas vinculadas a su deseo de tener un trato igualitario al de su mujer. Pero lo cierto es que aunque en otras monarquías las mujeres tengan el título de ‘reina’, la realidad es que sus atribuciones no son las mismas.

Henrik nunca consiguió ser llamado ‘rey’, algo que a Margarita que provocó más de un quebradero de cabeza por el amor que sentía por su marido y su incapacidad para cambiar la situación. Escándalos como los sonados plantones a la Reina en la boda de Máxima y Guillermo de Holanda o en su 75 cumpleaños o faltas de resto hacia la prensa y a su propia familia, cuando declaró que el futuro de la monarquía estaba en riesgo porque se permitía a los príncipes casarse con personas ajenas a la realeza. Pese a todo, la monarca se ha mantenido firme al lado de su marido y le ha prestado todo su apoyo.

Henrik y Margarita de Dinamarca
Henrik y Margarita de Dinamarca en una imagen de archivo / Gtres

Un final fulminante pero esperado

Aunque en el último año la preocupación por su estado de salud ha sido continua, pocos pensaban que la situación podría complicarse hasta este punto. El pasado verano se reconoció públicamente que el consorte tenía demencia, pero en esta ocasión ha sido un tema más complejo. Toda la familia de Henrik se ha trasladado hasta su lado para poder pasar junto al consorte las últimas horas y prestarle todo su apoyo y cariño, como rey de la familia, un título que nadie le podrá arrebatar.

La reina Margarita y el príncipe Henrik
La reina Margarita y el príncipe Henrik / Gtres

Tras su repentino ingreso hospitalario durante unas vacaciones en Egipto, al Príncipe se le diagnosticó un tumor benigno en el pulmón. Su situación se agravó la pasada semana, hasta el punto de que fue trasladado a su residencia para pasar sus ‘últimas horas’ en compañía de sus seres queridos. Henrik falleció la noche del 13 de febrero a las 23:08 y según ha confirmado la Casa Real está previsto que los actos relacionados con su muerte se desarrollen en la más estricta intimidad, tal como era su deseo. Una vida en segundo plano y una despedida igual de discreta. Descanse en Paz. 

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