Se trasladó el domingo hasta Brieva

La infanta Cristina visita a Iñaki Urdangarín y lo hace fuera del horario habitual

La infanta Cristina visita a Iñaki Urdangarín y lo hace fuera del horario habitual
la infanta Cristina por las calles de Ginebra / Gtres

El pasado domingo 24 de junio la infanta Cristina cruzó por primera vez los muros de la cárcel de Brieva. Informalia ya adelantó que el lunes día 25 la ex duquesa de Palma había sido vista a las 12 de la mañana cogiendo un vuelo de vuelta a Ginebra. Hoy es El País quién confirma esta información. La infanta había viajado para ver a Iñaki Urdangarin. Lo hizo fuera del horario habitual de visitas de los familiares y el encuentro duró 40 minutos. A pesar de haber un grupo de prensa apostado en las puertas de la prisión desde que Iñaki Urdangarin ingresara el pasado lunes 18 de junio, doña Cristina logró pasar desapercibida y que hoy no exista una sola imagen suya. 

Seis han sido los días exactos que Iñaki, que debe cumplir una condena de cinco años y diez meses de prisión, ha tardado en recibir su primera visita. Ha tenido lugar en fin de semana, que, aunque no es el único momento en que se pueden llevar a cabo las visitas si es lo más común. La infanta optó por viajar el domingo, puesto que el sábado continúo con los planes que tenía en su vida antes de saber que su marido ya debía ingresar en prisión y celebró la graduación de su hijo Pablo, a la que acudió la familia de Iñaki, su madre Claire Liebert, sus hermanas y Alexia de Grecia, la madrina del homenajeado.

Pero lo llamativo de esta visita es que la infanta cumplió, como cualquier otro familiar, con todos los requisitos que impone Instituciones Penitenciarias para tener acceso al centro, pero se optó por establecer un horario diferente. La organización del centro, que ha confirmado este encuentro, defiende que esto se hace así cuando se considera oportuno. Esa es la razón de que la infanta Cristina, tal como quería, haya logrado pasar desapercibida.

La estrategia para no ser vista y que no se la esperara en el ese momento justo ha sido, sin duda, muy meditada. Pocas horas antes se dejó ver en Ginebra y dadas las visitas que tenía allí, no cabía pensar que fuera a viajar después. La noche del sábado cenaron en el Hotel Four Season para celebrar la graduación de su hijo mediano, en el que no contó con la presencia de su abuela materna, doña Sofía, lo cual es muy llamativo, pues ha sido un gran apoyo estos años para su hija Cristina. Quizá ese encuentro tuvo lugar el domingo, pues se desconoce cuantas horas estuvo doña Cristina en España. Ya se adelantó que el lunes había sido vista a última hora de la tarde,con un traje gris, embarcando en un vuelo de vuelta a Suiza, pero nadie la vio llegar.

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