La lucha por un sueño

La increíble historia de superación del portero de Irán, rival de España

Alireza Beiranvand, portero de Irán
Alireza Beiranvand, portero de Irán / Instagram

“No tenía ni donde dormir. Una noche me echaron monedas como si fuera un mendigo”. El que habla es Alireza Beiranvand, portero encargado de defender la meta de Irán, rival hoy de España (20.00h) en la lucha por clasificarse para los octavos de final del Mundial de Rusia. La historia de superación del iraní no ha dejado indiferente a nadie y es que para tocar el cielo de cualquier futbolista ha tenido que morder mucho el polvo.

Nació hace 26 años en el seno de una familia de pastores nómadas de los que aún peregrinan con su ganado. Comenzó a trabajar junto a su padre y hermanos como pastor, pero escapándose siempre que podía a jugar con la pelota. Una afición que su padre detestaba porque pretendía para él un trabajo “de verdad” e incluso llegó a esconderle los guantes y las botas. Lejos de acobardarse, Beiranvand pidió prestado dinero a un amigo, cogió un autobús y se marchó a la capital de Irán en busca de su sueño, ser futbolista profesional. El director de la escuela de fútbol teheraní le ofreció la posibilidad de entrar el equipo a cambio de pagar 200 riales, pero el portero no tenía ni para un colchón por lo que tuvo que dormir en la calle varias noches,a plena intemperie y en los alrededores de la ciudad deportiva.

Irán
Irán, próximo escollo para la Selección Española / Gtres

Su insistencia y tenacidad le valieron una oportunidad que no desaprovechó. Los responsables del club quedaron maravillados con sus dotes como portero, pero todavía el fútbol no le iba a dar de comer por lo que tuvo que trabajar lavando coches, llevando pizzas a domicilio o barriendo las calles. Sus compañeros se volcaron con él. Uno le ofreció cobijo por dos semanas y otro comenzar a trabajar en el taller de costura de su padre, haciendo las veces de recadero.

Fue el punto de partida de una carrera prometedora que le ha llevado a defender orgulloso los colores de su país. Hoy en día es el mejor portero iraní, es capaz de sacar con la mano a más de 60 metros de distancia y tiene unos reflejos felinos. Además, será esta tarde el encargado de frenar a los Isco, Iniesta, Silva, Diego Costa y compañía. El que la sigue, la consigue.

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