MI CASA ES LA TUYA

Las ‘accidentadas’ confesiones de Paz: sus ‘renuncias’ por presentar ‘Sálvame’, su duro divorcio y las anécdotas de su boda

Paz Padilla Bertín Osborne
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GALERÍA: Así ha cambiado Paz Padilla / Mediaset

A veces las cosas no salen como se planifican y si no que se lo digan a Bertín Osborne y a Paz Padilla. La grabación del programa ‘Mi casa es la tuya’ centrada en la vida de la humorista no ha podido estar más plagada de incidentes y cortapisas. A las adversas condiciones climatológicas (ha llovido en más de una ocasión durante la entrevista en el jardín de la presentadora), se han unido desafortunados apagones de luz que ni un ducho electricista ha podido solucionar hasta bien entrada la noche. Reveses que no han evitado que la presentadora de ‘Sálvame’ se haya abierto en canal para Bertín Osborne.  Tras más de diez años sin hablar en exceso de su parcela personal e íntima, la Padilla ha pasado revista por todos los aspectos de su vida; de su humilde infancia en la que apenas si tenía para un bollo de pan, a su duro trabajo de “buscavidas” pasando por su corazón.

[GALERÍA: Así ha cambiado Paz Padilla]

‘Sálvame’ le ha dado a Paz Padilla casi lo mismo que le ha quitado. La gaditana no puede estar más feliz con su trabajo en Telecinco y no lo cambiaría por nada del mundo. Eso sí, como todos los trabajos, tiene sus ventajas e inconvenientes: “Yo nunca estoy de mal humor y sufro mucho en ‘Sálvame’. De verdad que lo paso mal cuando los veo sufrir. Ellos muestran su vida y a veces tengo un papel que no me gusta porque los irrito y provoco y saltan conmigo. Lo paso muy mal“. Pese a estos torpedos, Paz Padilla se lleva muy bien con sus compañeros: “Entre los presentadores no existe competitividad”

¿Qué le ha dado ‘Sálvame’ y qué le ha quitado? “El programa me ha dado tablas y ahora no le tengo miedo a nada. El éxito de ‘Sálvame’ es que no hay escaleta. Ojalá nunca deje el programa. Lo que me ha quitado es el respeto de la prensa como personaje. Al presentar se entendía que todo valía conmigo. Hay fotógrafos que se han encarado conmigo y me decían que me tenía que fastidiar por presentar ‘Sálvame’. Yo no veo que a Cristian Gálvez le paren por la calle por ‘Pasapalabra’. Ellos tienen que entender que hoy estoy aquí y mañana puede que presente otro programa. Respeto a los que venden su vida, pero yo no”.

Anna Ferrer
Anna Ferrer durante la boda de su madre /Gtres

Su boda con Antonio, su novio de la infancia

Quién le iba a decir a Paz que ese novio de la infancia, Antonio, iba a reaparecer en su vida años después. Pero mientras tanto, en el transcurso de los años, se enamoró de un catalán que le dio lo más importante de su vida, su hija Anna Ferrer. Eso sí, la ruptura fue dura: “Cuando me separé lloraba día, tarde y noche, aunque nadie me veía. Estaba enamorada de ese hombre y pensé que ya nunca me volvería a enamorar. Llevábamos siete años y me dijo que no estaba enamorado de mí”. Fue muy complicado, pero había alguien que le estaba esperando en el amor, su ahora marido Antonio, con el que se llegó a casar en India pese a su negativa inicial.

“Una noche cené con él, me enseñó las constelaciones y me vino su olor. Lo recordé, ese olor de Antonio. Me dio un beso y dije ‘estoy en casa’. Sabía que me iba a casar con él”, ha asegurado Paz en ‘Mi casa es la tuya’. Y se casaron, no de manera baladí. Lo hicieron en la India y con secreto de por medio por parte de Paz: “Contraté a un guía y organicé una boda en India con papeles y con todo el tratamiento de allí. A Antonio le dije que nos casábamos dos horas antes, le dije ‘Antonio, en dos horas viene un elefante a por ti’. Nunca se me olvidará que hacía 50 grados”.

Paz Padilla
La actriz Paz Padilla y su marido durante su boda /Gtres

Su marido cedió, pero le costó mucho: “Le tuve que suplicar porque él decía que quería casarse con nuestras hijas delante. Por eso tuve que ceder y prometerle que nos casaríamos también en Cádiz”. En India tuvieron que acoplarse a las costumbres: “Hablaban en indio y no entendíamos nada. Te ponen alrededor de un fuego que simboliza la energía y no te puedes ni besar. Recuerdo que las fotos fueron como de primera comunión“. Menos mal que en Cádiz pudo diseñar hasta el mínimo detalle y Paz organizó un baile a lo Bollywood.

La charla con su madre Doña Lola y su hija Anna

Paz Padilla es un fiel reflejo de su madre; lenguaraz, divertida, cómica y siempre con una sonrisa en el rostro. Para Doña Lola, Bertín Osborne es Martín Borne y a él le ha confesado cómo es ser madre de una presentadora conocida: “Es muy duro porque la gente me dice que si la conozco y yo muchas veces miento. Me llegan a preguntar que cuánto gana en televisión“. Doña Lola nunca olvidará el regalo de su hija Paz en uno de sus cumpleaños: un boys típico de las despedidas de soltera. “En una fiesta de cumpleaños me trajo uno y me entraron unos calores…”, ha asegurado la madre de Paz. Le encantaría tener más relación con Paolo Vasile -el consejero delegado de Mediaset- y solo tiene buenas palabras para Antonio, su yerno: “Cuando lo dejaron de niños me dio pena, a él no le gustaba el artisteo”. Ahora está feliz con él.

Por su parte, Anna Ferrer, la hija de Paz Padilla, es una chica de 20 años que solo tiene admiración y buenas palabras para su madre. La respeta como profesional y justifica y entiende sus ausencias por trabajo: “Yo recuerdo vivir en Barcelona y pasar todo el tiempo sola, por eso me vine a Madrid a vivir con ella. Aprovechábamos todo el tiempo que podíamos, siempre me he sentido muy querida“.

¿Cómo es su relación con Antonio? “No lo conocía, apenas de oídas. Un día me lo presentó y nos llevamos muy bien. Es un hombre bueno”, ha asegurado Anna. Paz echa la vista atrás y recuerda cuando tenía que dormir con la ropa de su hija bajo la almohada, para olerla y sentirla cerca mientras trabajaba lejos de ella. Hoy, todo sacrificio ha tenido su recompensa.

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