CARA A CARA

La resolución del juicio entre Diego y Tanit Grande: 8 meses de alejamiento y trabajos sociales

Está viviendo una situación muy difícil, ha necesitado ayuda psicológica y sabe que tiene que aceptar la nueva situación / Gtres
Está viviendo una situación muy difícil, ha necesitado ayuda psicológica y sabe que tiene que aceptar la nueva situación / Gtres

Después de una vista infructuosa que se celebró hace unas semanas, Diego Matamoros y su expareja sentimental, Tanit Grande Linares, se han vuelto a ver las caras. El juicio por supuesto maltrato, que estaba previsto para el 27 de marzo, se había pospuesto a este lunes 17 de abril.

A su salida, Diego Matamoros ha entonado el ‘mea culpa’. Asume que cometió un grave error y acata la resolución: “Tuve un mal acto y le causé un golpe a ella, pero por una caída. No es lo mismo. Lo que pedían ellos eran dos años de alejamiento y 500 metros, y se ha rebajado a ocho meses y 200 metros. 31 días de trabajo social. Voy a compensar a la sociedad con eso, con un trabajo social”. Se ha mostrado satisfecho con el hecho de no entrar en prisión y ha agradecido el apoyo de su entorno más cercano: “Mi familia y mis amigos han estado apoyándome. La gente que me conoce sabe que soy incapaz de hacer daño a la gente a propósito”.

Si bien esta batalla ha terminado, todavía le queda un frente abierto a Matamoros: la custodia de su hija. El entrenador personal va a seguir adelante con las pruebas de paternidad, después de que Tanit Grande asegurara que Diego no es el padre de la pequeña. Matamoros está dispuesto a esclarecer la verdad cueste lo que cueste: “Evidentemente la prueba de paternidad va para adelante porque es mi hija y quiero verla y disfrutar de ella”.

Esta mañana ambas partes han entrado por separado en el juzgado de Violencia de Género. La denunciante ha sido la primera en personarse en los juzgados. Tanit Grande -que a su entrada se ha parapetado tras un pañuelo y unas gafas de sol- ha estado acompañada por su madre y su pareja sentimental, Manolo. Por su parte, Diego Matamoros ha llegado en último lugar con cara circunspecta.

Tanit Grande
Tanit Grande Linares a su llegada al juzgado / Gtres

Los hechos se remontan al pasado mes de marzo, cuando a las cinco y media de la madrugada del domingo 12 Tanit Grande interpuso una denuncia contra Diego Matamoros en la comisaría de Pozuelo de Alarcón por supuesta violencia de género. Presentó un parte de lesiones que horas más tarde amplió.

Si bien Tanit ha declinado hacer cualquier tipo de declaración, aferrándose a su anonimato, Diego Matamoros sí ha aportado su versión de los hechos en este tiempo. Según el hijo de Kiko Matamotos, en la noche del sábado, entorno a las 21 horas, se dirigió al domicilio de Tanit para entregarle un regalo a su hija, que vive con su madre. Cuando llegó al domicilio, hubo un forcejeo y un desencuentro entre Matamoros y el novio actual de su expareja. 

Tanit Grande
La madre de Tanit Grande junto a su hija / Gtres

Como consecuencia del mismo, Diego cayó al suelo y le dio un manotazo en la cara a Tanit, provocándole una contusión nasal. La joven denunció al hijo de Kiko Matamoros y la Guardia Civil privó de libertad a Diego. Pasó 12 horas en el calabozo, del que fue puesto en libertad a expensas de la vista. No obstante, en dicha vista no se llegó a un acuerdo y ha obligado a los protagonistas a verse de nuevo.

Diego y Tanit, una relación tormentosa

Desde que saltara la noticia, Diego ha hablado largo y tendido sobre su relación con Tanit Grande. Profundamente dolido por el proceder de su ex, el entrenador personal manifestó estar “jodido” y sorprendido. En varias exclusivas en la revista Semana, Matamoros ha entonado el ‘mea culpa’ y confesado detalles inéditos de su relación: “Creía que íbamos a volver. Antes de irme a Miami había dormido en su casa, nos habíamos besado y dicho ‘te quiero’. La escena me superó y no reaccioné bien. Me equivoqué, perdí la cabeza”.

Las últimas imágenes de la pareja datan de diciembre de 2016. Nunca dejaron de verse del todo, manteniendo una relación intermitente. Según fuentes cercanas, Diego sentía una gran obsesión por la madre de su hija. El círculo más cercano a la pareja califica como “tóxicos” los sentimientos que siguen existiendo entre ambos, si bien Diego rehizo su vida con Estela Grande, de la que terminó separándose. El hecho de que Tanit no registrara a su hija con el apellido Matamoros y llegara a confesar que Diego no es el padre fue el detonante para que la cordialidad saltara por los aires.

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